MANIFIESTO SURREALISMO ABSTRACTO VISIONARIO

El Manifiesto Surrealismo Abstracto Visionario (Salvador Rosado, 1980; 1ª ed. 2024) propone una síntesis deliberada entre tres tradiciones: el legado del surrealismo histórico, las inversiones conceptuales del arte abstracto y una voluntad explícita de «visionarismo» —esto es, la ambición de trascender la realidad sensible hacia horizontes metafísicos y esotéricos—. El texto funciona al mismo tiempo como declaración programática y como catálogo de procedimientos estéticos: formula principios, describe técnicas y aporta ejemplos literarios y plásticos asociados a la propuesta.

lunes, 8 de diciembre de 2025

LO VISIONARIO COMO PRINCIPIO ESTÉTICO Y EPISTEMOLÓGICO EN EL MANIFIESTO SURREALISMO ABSTRACTO VISIONARIO DE SALVADOR ROSADO

 Ensayo


LO VISIONARIO COMO PRINCIPIO ESTÉTICO Y

 EPISTEMOLÓGICO EN EL MANIFIESTO SURREALISMO

 ABSTRACTO VISIONARIO DE SALVADOR ROSADO

 


Manifiesto Surrealismo Abstracto Visionario de Salvador Rosado (1980; ed. 2024)



El Manifiesto Surrealismo Abstracto Visionario de Salvador Rosado (1980; ed. 2024) propone una reorientación radical del surrealismo hacia un territorio híbrido donde la abstracción, la interioridad psíquica y la trascendencia cósmica se entrelazan. Más que un lema o un atributo retórico, lo visionario se constituye en un principio de estructuración estética y, simultáneamente, en un dispositivo de conocimiento, que desafía los límites de la percepción racional y convierte a la obra en laboratorio psíquico y metafísico. Desde las primeras páginas, el manifiesto sitúa este horizonte: “es una invitación a abandonar los límites convencionales del pensamiento […] y el visionarismo [deviene] una forma de ver más allá de lo aparente” .

Nuestro objetivo es analizar qué funciones cumple lo visionario tanto en el régimen de la obra —su forma, sus símbolos, sus técnicas— como en el régimen del saber —los procedimientos mediante los cuales el arte genera conocimiento, interior y trascendental. El punto de partida será el capítulo V del manifiesto, “Visionario: La trascendencia de la realidad”, donde se despliega la arquitectura conceptual del término. Veremos que lo visionario articula una epistemología estética basada en la interioridad, la experiencia, el misterio y la conexión cósmica; y una estética del conocimiento, basada en la abstracción, la polisemia y la unión de mundos.

 

1. Lo visionario como estética de trascendencia

1.1. Abstracción como lenguaje visionario

Lo visionario opera en el MSAV como legitimación de la abstracción extrema; no es una abstracción meramente formal sino un medio para “ir más allá de los límites de la experiencia cotidiana” . Las obras deben capturar aquello que no se puede ver, lo que está “más allá de lo visible, ya sea lo emocional, lo espiritual o lo metafísico” .

La abstracción aquí se concibe como un idioma alternativo para representar el mundo interior: formas biomorfas, atmósferas cromáticas intensas, símbolos esotéricos, narrativas visuales enigmáticas. La estética visionaria, por tanto, obliga al espectador a realizar un acto de lectura hermenéutica activo y plural. No “mira” la obra; la “descifra”.

1.2. Inmersión sensorial y experiencia sublime

El manifiesto insiste: “las obras de arte deben sumergir a los espectadores en un mundo sensorial y emocional” . El visionario es una estrategia para provocar estados afectivos liminales —asombro, maravilla, perturbación, silencio meditativo— que participan de una estética de lo sublime.

Este énfasis sensorial apunta a un arte que no comunica contenidos sino produce estados de conciencia. Lo visionario es, entonces, una estética de intensidades.

 

2. Lo visionario como epistemología de la interioridad

2.1. Conocimiento como cartografía psíquica

El manifiesto recomienda a los artistas convertirse en “navegantes de la mente” y “cartografiar regiones inexploradas” . Aquí lo visionario actúa como método epistemológico: el arte no registra percepciones externas, sino que revela percepciones invisibles.

Esta cartografía psíquica evalúa como conocimiento legítimo el sueño, la meditación, el trance, el deseo reprimido y la imaginación no vigilada. Aunque esto recuerda al automatismo surrealista, Rosado señala un desplazamiento crucial: el visionario no implica escritura automática sin control, sino conciencia estética de lo simbólico y rigurosidad compositiva.

2.2. Epistemología de la trascendencia y lo esotérico

En el MSAV, lo visionario legitima dominios cognitivos usualmente excluidos por saberes racionales: “explorar lo esotérico, lo que está más allá de lo visible y lo racional […] transmitir significados ocultos y misterios profundos” .

Desde una perspectiva epistemológica contemporánea, esto convierte al movimiento en un sistema híbrido de conocimiento, donde conviven psicología profunda, intuición espiritual, simbolismo universal y cosmología poética. La obra no demuestra, sino revela.

Esto coincide con enfoques de epistemología estética desarrollados por Scruton y Danto, pero los extiende hacia lo místico y lo no verificable, proponiendo criterios no racionalistas de inteligibilidad (lo numinoso, lo resonante, lo arquetipal).

 


"DELIRIUM" (Oil on canvas) Salvador Rosado



3. Unión de mundos y ampliación ontológica

3.1. Lo cósmico como fundamento visionario

Rosado afirma que el Surrealismo Abstracto Visionario “busca establecer una conexión íntima entre el individuo y el universo” . Aquí lo visionario cumple una función ontológica: ensancha el repertorio de lo real.

El MSAV propone que la obra sea espacio de intersección entre planos: mente/cosmos, tangible/intangible, etéreo/onírico . Esta “unión de mundos” constituye una forma de conocimiento: la pieza se vuelve un modelo visual de ontologías múltiples.

3.2. Polisemia y simbolismo universal

Las obras visionarias deben emplear símbolos que trascienden las culturas y las épocas: patrones naturales, geometrías cósmicas, energías invisibles . En términos epistemológicos, esto postula que existen estructuras simbólicas universales, accesibles por vía visionaria, que el arte puede comunicar.

No es un irracionalismo arbitrario: es una teoría estética de los arquetipos, comparable a Jung, Hillman y Eliade.

 

4. Lo visionario como política del conocimiento

Una tesis fuerte del manifiesto es que el arte produce saberes que las ciencias no pueden producir. La visión interior, la intuición estética, la revelación poética y la experiencia mística constituyen modos legítimos de indagación.

Esto implica:

  • Crítica a la epistemología reductiva.
  • Apertura a metodologías transdisciplinarias (arte-ciencia-espiritualidad).
  • Nietzscheanización del acto creativo: el artista como filósofo visionario.

El visionario no es un estilo; es un régimen epistémico.

 

Conclusión

Lo visionario cumple en el MSAV una doble función estructural:

  1. Estética:
    • legitima abstracción, simbolismo, narrativas enigma, inmersión sensorial, unión de mundos y experimentación formal;
    • exige un espectador activo, interpretativo y reflexivo.
  2. Epistemológica:
    • establece métodos no proposicionales de conocimiento (interioridad, intuición, experiencia, revelación simbólica);
    • formula una ontología expandida donde el arte es puente entre mente y cosmos;
    • propone una democratización de lo invisible como campo cognitivo válido.

El “visionario” en Rosado no adorna el manifiesto: lo funda. Sin él, el movimiento sería surrealismo; con él, se convierte en sistema poético-metafísico de conocimiento. Cada obra visionaria no solo “representa”, sino actúa como acontecimiento cognitivo en el que el espectador deviene investigador de lo real oculto.


Bibliografía (ficta y real)

  • Rosado, Salvador. Manifiesto Surrealismo Abstracto Visionario. Huanchaco, 1980; ed.  2024.
  • Breton, André. Manifiesto del Surrealismo. París: Gallimard, 1924.
  • Hillman, James. The Dream and the Underworld. New York: Harper, 1979.
  • Jung, Carl G. Símbolos y arquetipos del inconsciente colectivo. Buenos Aires: Paidós, 1964.
  • Danto, Arthur. The Transfiguration of the Commonplace. Harvard University Press, 1981.
  • Scruton, Roger. Beauty. Oxford University Press, 2009.
  • Eliade, Mircea. Lo sagrado y lo profano. Madrid: Alianza, 1991.


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